Cada vez más búsquedas de tipo «mejor X para Y» terminan en una respuesta generada con tres nombres, no en una lista de diez enlaces. Si no estás entre esos tres, esa venta se fue sin dejar rastro en tu analítica.
Vamos con lo que se puede hacer y, sobre todo, con lo que no.
Primero, la parte honesta
No se puede controlar lo que dice un modelo. Quien te venda «posicionamiento garantizado en ChatGPT» te está engañando, igual que quien vendía el primer puesto en Google.
Lo que sí se puede es influir, y bastante más de lo que parece. Porque un modelo no se inventa a quién recomienda: lo saca de sitios concretos, y en esos sitios se puede trabajar.
De dónde sale lo que dice
Tres fuentes, simplificando:
- Lo que memorizó durante el entrenamiento. No lo controlas y tarda meses o años en actualizarse.
- Lo que busca en tiempo real. Cada vez más modelos consultan la web al responder. Aquí influye lo mismo que en el SEO clásico, pero con otros criterios.
- Lo que le pasa la plataforma. Índices propios, resúmenes, fichas de empresa.
La segunda es donde está el margen de maniobra a corto plazo.
Qué mira un modelo para decidir a quién cita
Esto es lo que cambia respecto al SEO de toda la vida.
Si la respuesta es extraíble. Un modelo prefiere un párrafo que responde la pregunta directamente antes que una página que da rodeos durante 300 palabras para llegar al punto. Si tu página empieza con «en el dinámico mundo de la tecnología actual», no te va a citar.
Si hay datos concretos. Cifras, fechas, precios, plazos. Lo verificable se cita; lo genérico no. «Desde 199 € al mes» se cita. «Precios adaptados a cada necesidad» no se puede citar porque no dice nada.
Si la información es consistente. Si tu web dice una cosa, tu ficha de Google otra y LinkedIn una tercera, el modelo tiene menos confianza en cualquiera de las tres.
Si te mencionan otros. Una mención tuya en un medio del sector, en un directorio serio o en un foro técnico pesa más que lo que digas de ti mismo en tu propia web.
Las ocho acciones que mueven la aguja
1. Responde en los primeros 100 palabras
Cada página importante debe contestar su pregunta central en una frase extraíble, arriba del todo. Lo demás puede ir después.
Es contrario a cómo se escribe copy comercial, y funciona.
2. Publica cifras
Precios, plazos, tamaños, porcentajes. Si no publicas precios, no puedes salir en «cuánto cuesta X». Esa sola decisión abre o cierra una categoría entera de consultas.
3. Marca los datos estructurados
Organization, Service con Offer, FAQPage, BreadcrumbList, Article. No es solo para los resultados enriquecidos de Google: es información inequívoca sobre qué eres y qué vendes.
4. Pon bloques de preguntas y respuestas
Con marcado FAQPage. Son literalmente pares de pregunta y respuesta: el formato que un modelo puede reutilizar sin tener que interpretar nada.
5. Mantén tu identidad idéntica en todas partes
Mismo nombre, misma dirección, mismo teléfono, misma descripción. En tu web, en Google Business Profile, en LinkedIn, en los directorios. La consistencia construye la entidad; la contradicción la disuelve.
6. Publica un llms.txt
Un fichero de texto plano en la raíz del dominio que describe, sin marcado ni adornos, qué hace tu empresa, qué vendes, a qué precios y en qué páginas está cada cosa.
Es una convención joven y no todos los modelos la usan. Cuesta media hora y no tiene inconveniente.
7. Revisa el robots.txt
Comprueba si estás bloqueando a GPTBot, PerplexityBot, ClaudeBot o Google-Extended. Mucha gente los bloqueó por defecto siguiendo un consejo genérico y ahora se pregunta por qué no aparece.
Es una decisión legítima en ambos sentidos, pero que sea una decisión y no un accidente.
8. Consigue menciones donde los modelos leen
Medios del sector, directorios como Sortlist o Clutch, foros técnicos, LinkedIn, ponencias en asociaciones. Es lo más lento y lo que más pesa a medio plazo.
Cómo se mide esto
No sale en Google Analytics. Nadie te va a decir «un modelo te mencionó 40 veces este mes». Hay que medirlo a propósito:
- Escribe las 20 consultas que haría de verdad un cliente tuyo. No «mejor empresa de informática»: «software de gestión para agencias de viajes en España».
- Lánzalas en ChatGPT, Perplexity, Gemini y los resúmenes de Google.
- Anota tres cosas: si sales, cómo te describen y con quién apareces al lado.
- Repite cada tres meses con las mismas consultas.
Ese punto de partida documentado es lo que después permite saber si algo ha cambiado o solo lo parece.
Lo que más sorprende al medir
No es no aparecer. Es aparecer mal: con precios antiguos, con servicios que ya no prestas, o descrito como algo que no eres.
Y eso es más fácil de arreglar que empezar de cero, porque significa que el modelo ya te conoce y solo hay que corregir la fuente de donde lo saca.
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