Informática Business

Monitorización y datos

Qué vigilar con Zabbix en una pyme: la lista de 12 cosas

·8 min de lectura

La mayoría de las caídas no son imprevisibles: son avisos que nadie estaba mirando. Con doce comprobaciones bien configuradas se evitan casi todas, y el error que arruina una monitorización no es vigilar poco, sino alertar de todo.

Casi ninguna empresa pequeña monitoriza nada. Y cuando monitoriza, suele hacerlo mal: cuarenta alertas al día que acaban en una carpeta que nadie abre.

Esta es la lista con la que arrancamos nosotros, y los umbrales concretos.

El principio que lo ordena todo

Una alerta tiene que significar que alguien debe hacer algo. Si llega un aviso y la reacción correcta es ignorarlo, esa alerta está mal configurada y está entrenando a tu equipo para ignorar las demás.

Todo lo que no requiera acción va al cuadro de mando, no al correo.

Servidores

1. Espacio en disco

El número uno absoluto. Más caídas de las que nadie quiere admitir son simplemente un disco lleno.

Umbral: aviso al 80 %, urgencia al 90 %. Y más útil todavía: proyección de agotamiento. Zabbix puede decirte «a este ritmo, este disco se llena en 12 días». Eso es un aviso accionable; un 85 % estático no lo es.

2. Memoria y swap

Lo que importa no es el porcentaje de RAM usada —Linux usa toda la que puede como caché, y está bien— sino la actividad de swap. Si el sistema está intercambiando a disco de forma sostenida, va lento aunque todos los indicadores parezcan verdes.

Umbral: swap in/out sostenido durante más de 5 minutos.

3. Carga del sistema

Comparada con el número de núcleos, no en absoluto. Una carga de 4 en un servidor de 8 núcleos está bien; en uno de 2, está ahogado.

Umbral: carga por núcleo superior a 2 durante 10 minutos.

4. Servicios caídos

Que el proceso exista no basta: hay que comprobar que responde. Un servidor web con el proceso vivo y devolviendo error 500 a todo el mundo sigue apareciendo como «arriba».

Umbral: cualquier servicio crítico que no responda a dos comprobaciones seguidas.

Red

5. Caída de enlaces

Obvio, pero con un matiz: hay que monitorizar desde fuera. Si tu Zabbix está en la misma red que se cae, no te va a avisar de nada.

6. Saturación de puertos

Un puerto de switch al 90 % de forma sostenida es el cuello de botella que explica por qué «la red va lenta» sin que nadie sepa por qué.

Umbral: utilización superior al 80 % durante 15 minutos.

7. Pérdida de paquetes y latencia

Más revelador que la caída completa. Una línea con un 3 % de pérdida no se cae nunca, pero hace que las videollamadas sean insoportables y que las aplicaciones remotas den timeouts aleatorios.

Umbral: pérdida superior al 1 % o latencia al doble de su valor habitual.

Lo que casi nadie vigila

8. Certificados SSL

Un certificado caducado tira la web entera y siempre pasa un domingo. Es la comprobación más barata y la que más disgustos evita.

Umbral: aviso a 30 días, urgencia a 7.

9. Que las copias se hayan hecho

No que estén configuradas: que anoche se hicieran y que ocupen lo que deben. Una copia que de repente pesa 200 KB en vez de 40 GB es una copia que ha fallado en silencio.

Umbral: ausencia de copia en 26 horas, o variación de tamaño superior al 40 % respecto a la media.

10. Caducidad de dominios

Igual que el SSL, y con la misma capacidad de arruinar un fin de semana.

11. SAI y temperatura

Si tienes un armario o una sala técnica: estado de la batería, tiempo de autonomía restante y temperatura ambiente. Un SAI con la batería agotada es un SAI decorativo, y no te enteras hasta el corte de luz.

Umbral: temperatura por encima de 27 °C o batería por debajo del 50 % de salud.

12. Gasto en cloud

Si tienes recursos en GCP o AWS, el gasto acumulado del mes contra el presupuesto previsto. Una instancia que alguien dejó encendida se detecta en dos días, no en la factura de dentro de tres semanas.

El error que arruina una monitorización

Alertar de todo. Cuando llegan cuarenta avisos diarios, se ignoran los cuarenta, incluido el que importaba.

Tres cosas lo arreglan:

Dependencias. Si se cae el switch, no quieres cuarenta alertas de los cuarenta equipos que cuelgan de él: quieres una que diga que se ha caído el switch. Zabbix lo hace si se lo configuras, y casi nadie se lo configura.

Ventanas de mantenimiento. Si actualizas los sábados de madrugada, silencia ese periodo. Si no, tu equipo aprende a ignorar las alertas del fin de semana.

Escalado. No todo va al mismo canal. Lo informativo al cuadro de mando, lo importante al correo, lo urgente a WhatsApp o Telegram, y lo crítico fuera de horario a una llamada. Si todo llega por el mismo sitio, todo pesa lo mismo.

Y luego, Grafana

Zabbix vigila y avisa. Grafana explica.

La diferencia práctica: Zabbix te dice que el disco está al 85 %. Grafana te enseña que lleva subiendo dos puntos por semana desde marzo, cuando se activó una función nueva, y que a ese ritmo se llena en noviembre. Lo primero es una alerta. Lo segundo es una decisión de compra.

Es también donde aparece la parte que más valoran los clientes: con acceso a la base de datos del ERP, el mismo Grafana enseña ventas del día, margen por comercial y cobros pendientes en la misma pantalla que la temperatura del rack. Y esa pantalla sí la mira el gerente todas las mañanas.

El coste

Zabbix y Grafana son software libre. No pagas licencias por equipo monitorizado, lo cual cambia bastante la aritmética cuando tienes ochenta dispositivos.

Lo que cuesta es el trabajo: configurar las plantillas, ajustar los umbrales a tu realidad, montar las dependencias y mantenerlo. Montarlo bien lleva entre una y dos semanas.


Nosotros lo ofrecemos gestionado desde 199 € al mes, y empezamos por una auditoría de observabilidad de 750 € que te dice qué se está vigilando hoy y qué puntos ciegos tienes.

¿Hablamos de lo que necesitas?

Una llamada de 20 minutos. Te decimos si podemos ayudarte, qué costaría y en cuánto tiempo. Si no encajamos, te lo decimos igual.